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martes, 3 de diciembre de 2013


Objetivos, contenidos y competencias básicas de la actividad

Objetivos específicos:

·         Conocer los colores primarios y la obtención de los secundarios
·         Distinguir los colores fríos de los cálidos
·         Aplicar los conocimientos aprendidos a las actividades prácticas
·         Respetar las habilidades y representaciones artísticas de los compañeros
·         Fomentar la colaboración y cooperación entre los compañeros

Contenidos:

·         Colores primarios y secundarios
·         Colores fríos y cálidos
·         Composición de colores
·         Colores del arcoíris

Competencias básicas:

·         Competencia cultural y artística. Puesta en práctica en la comprensión y aplicación de las actividades plásticas de los diferentes tipos de colores: primarios, secundarios, fríos y cálidos.

·         Competencia social y ciudadana. Se observa durante el desarrollo de las actividades en grupo. El alumno debe aprender a respetar el trabajo realizado por los compañeros.

·         Competencia lingüística. A través de la comprensión y expresión oral y escrita durante la actividad.

·         Competencia e interacción con el medio físico.  Ya que la actividad que estamos trabajando permite que tenga cabida una explicación científica de la luz y los colores.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Visita didáctica a las exposiciones de arte.

¿Podrían visitar nuestros alumnos la exposición "Recuerda tu mío" de Elena Vicente Herranz?

La visita didáctica a las exposiciones.

 “El niño tiene que aprender jugando, pues el juego debe ser para él el ejercicio de múltiples experiencias y actividades, de descubrimientos y hallazgos, de conocimiento de las cosas y de sí mismo, de iniciación a futuras empresas, estudios y el despertar de su personalidad. Por eso todo aquél que tiene que educarlo, no deberá jamás privarle de esa constante y libre actividad y menos aún imponerle algo contrario a su despertar interior, pues el niño tiene derecho a ser en el futuro un hombre libre en el pensar y en el hacer”.
Joaquín Torres García (1874-1949)

El deber de todos aquellos que estamos implicados en la educación, es potenciar la sensibilidad artística que tienen los niños, se trata, nada más y nada menos, que dejarles que aprendan y que creen al mismo tiempo.Nos encontramos con las dificultades que suponen las visitas fuera del aula: la firma de los permisos paternos, los autobuses, la conveniencia de horarios…ello hace que muchos de los profesores que acceden a trasladar a los alumnos se conviertan casi en verdaderos y voluntarios “héroes”.
Si se consigue hacer la salida y el profesor disfruta y entiende la exposición, estamos seguros que los alumnos la percibirán mucho mejor. Si por el contrario en la visita el profesor se decepciona frente a las obras que está viendo o “aprovecha la visita” para tomar un merecido café en soledad y silencio, los alumnos, en muchos casos, “pierden pie” y se alejan del contenido de la exposición, se distraen y ya no habrá cohesión en el grupo.
¿Cómo empezamos? Pues visitando el profesor la exposición que le interese, para valorar si merece la pena el esfuerzo de la salida y meditar qué quiere conseguir en ella. La visita la tiene que preparar el profesor previamente. Empieza en el aula, no en la sala de exposiciones, adelantándole a los chicos, mostrando algo de lo que van a ver para que se vayan centrando un poco en el tema.
Más tarde, se hablará con ellos de la época de la muestra y de los acontecimientos culturales más relevantes, intentando fomentar la curiosidad, de forma que ellos tengan ya un interés concreto en la visita. Nos ayudará mostrarles información relacionada con la exposición.
Una vez en la sala de exposiciones es importante que haya un primer “impacto” individual, es decir que los alumnos se den una vuelta por la sala y que vean la exposición tranquilamente.
El monitor o el profesor comenzarán a explicar las obras al grupo destacando los elementos más importantes de acuerdo con la edad de los alumnos.

En el mismo suelo de la sala los chicos realizarán los trabajos que se les indiquen. Evidentemente es muy diferente una muestra de escultura a una de pintura, o de fotografía para plantear propuestas, aunque siempre se puede continuar en el aula al día siguiente. El papel, las ceras, los lápices de colores, las pinturas de dedos, las cartulinas, las tijeras... en resumen, los materiales que están acostumbrados a manejar en el aula, son con los que pueden crear auténticas maravillas.


“Una auténtica obra de arte es la que te lo dice todo. Es como la música, no necesitas dominar los códigos técnicos para disfrutar de una canción. Te relajas y disfrutas. Con el arte parece que tengamos que poner palabras enseguida. Simplemente tienes que dejarte llevar por lo que ves y adjudicar tiempo. Una canción puede durar 3 ó 4 minutos, pero si tú analizas el tiempo que está una persona delante de un cuadro es muchísimo menos tiempo, y sin embargo es mucho más complejo”.

Rosa Olivares.