Entrada realizada por Laura Rubio Pujol y José Luis González Rocamora.
La exposición
"Recuerda tu mío" de Elena Vicente Herranz está inspirada a partir de
obras como el cuadro de Los Embajadores de Holbein y el pavimento de la Abadía de Westminster.
La obra que
hemos escogido ha sido Las Escaleras de Holbein, realizada sobre mosaico de
papel, con soporte de madera y revestimiento de resina de poliéster.
En relación al
autor, podemos destacar que Hans Holbein el Joven, fue un artista e impresor
alemán enmarcado en el Renacimiento y que tuvo una gran repercusión a lo largo del
siglo XVI por ser una gran maestro del retrato.
Las Escaleras de
Holbein, obra de Elena Vicente, se ha inspirado a partir de ideas sacadas del
análisis del cuadro Los Embajadores de Holbein, un óleo sobre tabla de roble
realizado en 1533. A
esta obra también se le conoce por el nombre de “Jean de Dinteville y Georges de Selve” siendo éstos
los protagonistas de dicho cuadro, es decir,
el Embajador de Francia en
Inglaterra y su amigo el Obispo de Lavaur.
En la obra se pueden observar grandes símbolos y paradojas, como
es el ejemplo de la mancha blanca que encontramos en la parte inferior del
cuadro, tratándose de una anamorfosis de un cráneo humano.
El concepto de anamorfosis se refiere a una deformación de
cualquier imagen realizada por un procedimiento óptico, la cuál puede verse si
la invertimos.
La anamorfosis comenzó a utilizarse en Inglaterra a lo largo del siglo XV,
pudiéndolo encontrar en otros cuadros como el
retrato de Eduardo VI de Inglaterra realizado por Williams Scrots, el
cual pintó un perfil anamórfico, distorsionado y que tan solo es posible verlo
con normalidad desde un ángulo específico.
Se piensa que Holbein utilizó la anamorfosis en este cuadro para
destacar que aunque se trate de personajes importantes y poderosos, esto solo
vale en la tierra y no en el reino de los cielos, es decir, es algo efímero.
Holbein hace de esta obra una vanidad, entendiendo este término como la manera
de tener más importancia hacia aquellos placeres de la vida que a lo
espiritual, por lo que elementos como el cráneo, nos recuerdan que la muerte
está presente y que puede llegar en cualquier momento, por lo que todos esos
placeres, todo aquello material desaparecerá y no nos servirá de nada.
Por otro lado, tuvo una
gran relevancia tanto a nivel histórico, como por su riqueza simbólica y su
excelencia plástica. Es conocida como una de las obras maestras del pintor
aunque también es de vital importancia para la pintura en general.
Una vez
finalizada esta pequeña introducción, queremos realizar un pequeño análisis
personal, destacando que todo lo escrito a continuación son las conclusiones
que sacamos a raíz del análisis y estudio de las dos obras, ya que no hemos
podido contar con la información de la autora.
Los colores del
cuadro de Holbein, en general, tienen
que ver con los colores que la autora ha querido plasmar en los peldaños de la
escalera, así como la luz de ambas obras, yendo ésta de la luminosidad a la
oscuridad y que podemos ver representada en el descenso de las escaleras.
Por otro lado y
centrándonos en los peldaños de la escalera, podemos establecer paralelismos
formales del empleo de los grabados y figuras que dan relieve al color con el
que Holbein pintó la cortina verde que aparece en segundo plano, las formas
geométricas del mantel (mosaicos) o el mismo suelo donde aparecen los
embajadores en el cuadro. Pensamos que todas estas figuras y colores han
inspirado a Elena Vicente en la decoración de su escalera.
Además,
retomando la luz que antes hemos mencionado, el cuadro de Holbein, pese a tener
color, transmite un poco de oscuridad, como si los protagonistas estuvieran en
algún sitio con poca luz y quisieran esconder algo. Suponemos que dado la época
en la que está pintado el cuadro (Renacimiento) y teniendo en cuenta los
instrumentos que Holbein pinta sobre la estantería (globo terráqueo, libro de
aritmética, laúd, reloj de sol, etc.) estos personajes no estarían bien vistos
por la Iglesia
Católica, ya que ésta perseguía a los hombres de ciencias que cuestionaban a través de sus estudios las
teorías sobre las cuales la
Iglesia fundamenta históricamente su mensaje, su misión.
Analizado todo esto, nos atreveríamos a decir que la autora de las escaleras,
de algún modo quisiera transmitirnos ese mismo mensaje, que bajando las
escaleras en dirección a la oscuridad, a la clandestinidad está el
conocimiento, la ciencia, la razón, etc. Todo aquello que a lo largo de la
historia los poderes fácticos (gobiernos, reyes e Iglesia) han intentado
controlar, ocultar y castigar para poder sobrevivir, alejando a la población de la cultura y de la
ciencia y así poder manipular y controlar a las personas.
Hemos intentado dar sentido, explicar la obra realizada por Elena Vicete a través de este análisis de la obra que ha inspirado a la artista.
Laura Rubio Pujol y José Luis González Rocamora.